La carrera de Baza se puede resumir en una sola palabra: CALOR. Mucho calor es el que hizo la mañana del domingo 26 de marzo. Esto no nos pilló desprevenidos, pues todo el fin de semana ha hecho muy buen tiempo. Pero es algo perjudicial cuando vas a correr. Y sobre todo cuando la distancia a afrontar supera la veintena de kilómetros. Algo duro ya por si solo. Y un handicap añadido.
La carrera la conocía bien. Ya corrí hace 3 años aquí y sabía el recorrido. Lo recordaba bien. Un kilómetro crucial. El 13. Mal número para los supersticiosos y malo para esta carrera, pues en él comienza la parte más importante del recorrido. Una cuesta larga y de pendiente pronunciada, muy dura de unos 500 metros que rompe a cualquiera. Por si eso no fuese suficiente, se enlaza con otra pequeña subida, igual de dura que la anterior, pero un poco más corta, que acaba de reventar el ritmo y la resistencia de la mayoría. Para rematar, continua en otro kilómetro de subida prolongada, eso si, más suave, que acaba por hacer que los corredores dejen de correr y comiencen a andar. Definiría esta parte como “brutal”. Y por si no fuese suficiente, unos 3 kilómetros finales en subida, con fuertes desniveles en algunos tramos, que llevan a la catástrofe de cualquiera que no esté bien preparado. Un primer kilómetro de subida prolongada, para llegar al 19 con una subida fuerte de medio kilómetro mortal. Y el tramo de meta. Para rematar. Que parece que no acaba.
El comienzo como todos. Mucha gente calentando. Risas y más risas. Todo son ánimos. Gente alegre. En el fondo piensas “reservar al principio”, pues hace calor, y hay partes muy duras. Ves a la gente y piensas “este va a ir cagando ostias, o sea que me olvido de él. Este otro, ummm, muy lento. Ah, este grupo seguro que es una buena referencia. Lo seguiré. Y ese olor tan fuerte. El reflex que no falte.”
Salida, eso si, con pistola. Tan cerca nunca la había visto, y por eso me ha llamado la atención esta vez. Comienza la carrera y todos detrás. Comienzan a hacerse los primeros grupos y todos al mogollón. Ostia, los niños en sus bicis follados detrás de la cabeza. Detrás de este grupo, que es el bueno. Sabía que el principio era bueno, pues era en bajada. Además buenas vistas de la comarca. La sierra de Baza al fondo y encima nevado, por lo que el paisaje es atractivo. Yo detrás de mi grupo. No lo pierdas que te llevará a hacer tu tiempo. 1h 55: ese era mi objetivo. Ya veremos. Kilómetro 2, 10:20. A 5:10, muy rápido, me voy a desfondar. Mientras vaya cómodo los sigo, pero si voy forzado los dejo y a mi ritmo, que llegar, llego seguro.
La primera cuesta. Se nota. Baja la media. Me noto un poco forzado y pienso dejarlos. Iré a mi ritmo, uno cómodo. Que tiren, que ya les cogeré. Se ve la sierra y sopla la brisa. Baja el calor y las sensaciones son mejores. Van pasando los kilómetros y mi grupo lo veo adelantado. Paso de ellos. A mi ritmo voy bien. Se que lo duro viene en la segunda media y hay que guardar fuerzas. Kilómetro 5: primer puesto de agua. Hay que beber. Y con este calor es vital. Cogemos la botella y seguimos. La gente me pasa pero me da igual. Yo a lo mio que tiempo tendré de pasarles yo. Van pasando los kilómetros y me voy encontrando mejor. He hecho bien en bajar. Total los tengo a un tiro de piedra. Kilómetro 8, un miembro del grupo tiene que parar. Problemas en un pie. Tiritas y rozaduras. Hay, esa vaselina que no me puse cuando debía debía de pensar. Bueno, no pensaba en cogerle así, pero bueno, los problemas son para todos. A mi lado se pone la zapatilla y me adelanta. Ya te cogeré tranquilo, que 21 kilómetros son muchos. Sopla la brisa y el perfil descendente ayuda mejorar sensaciones. Te va pasando gente y alguno suelta chistes. “Si, si, buena excusa para no correr: es que tenía que enseñar mi coche nuevo, que si la visita a la abuela, si, si”. Te tienes que reir, pues algunos son la monda. Lo malo de todo es que sabes que te estas alejando de Baza y que tienes que volver, pero por otro camino, y más duro si cabe.
Kilómetro 9. Primer punto de inflexión en la carrera. Comienza la vuelta y hacia arriba. Primer repecho, y con el sol que calienta. Son casi las 12 y ya no hay aire. Con calma, pues empieza lo realmente duro. Mi grupo de referencia lo tengo delante y más cerca. Pues parece que no van tan bien. Ya os cogeré ya.
Kilómetro 10. Segundo avituayamiento. Vaya toalla. Tenemos fondo. Vamos a buen ritmo. A beber, que es importante hidratarse. Ligera pendiente ascendente y una larga recta asfaltada, de un camino estrecho. Con el calor cuesta correr más si cabe. El grupo comienza a flaquear. Uno de los integrantes se descuelga. Kilómetro 12. le alcanzo y lo mejor de todo es que ha sido sin apretar. Más por desfallecimiento que por incrementar mi ritmo.
Llegamos a un cruce y continuamos por una carretera que comarcal que nos va a llevar a Baza. Bien asfaltada. El correr es bueno. Estamos en el el fatídico kilómetro 13. Al fondo, la tremenda subida. Joder, la recordaba dura, pero la veo mucho más de lo que es. Sigo a mi ritmo y alcanzo a todos los integrantes del grupo que me había propuesto seguir. Vaya vaya, pues no ibais tan bien. Sigamos, yo a mi ritmo. Primer tramo de la cuesta bien. Pulsaciones altas pero aguantamos. Segundo tramo jodido. Chungo. Me he roto. Calor, mucho calor. Las piernas, me duelen, me apretan. Como si tuviese calambres. Tengo que seguir. No podemos parar. Bajemos el ritmo y sigamos. Hay una bajada y allí recuperaremos. Kilómetro 14. No puedo. Voy a andar un poco hasta alcanzar el repecho. Sigamos, que mejor trotar aunque sea a ritmo bajo que andar. La gente me va alcanzando pero me da igual. Me pasan los integrantes del grupo, pero me da igual. Llegamos a la subida pronunciada y más suave de la cuesta. Nos recuperamos un poco kilómetro 15. Hace calor pero vamos tirando. Se me ha hecho larga la distancia. No vengo bien preparado. Llega la bajada y recuperamos un poco. Un integrante del grupo se ha quedado ya muy atrás y alcanzo a otro. Veo al tercero a unos metros delante de mi, pero no va muy fino. Más bien chungo. O al menos tan chungo como yo.
Kilómetro 18. Hemos recuperado un poco. Vamos bastante mal, con dolores en los muslos pero parece que tengo algo de fuerzas. De fondo no andamos mal, pero muy cansados. Y mucho calor. Menos mal que llevaba gorra. El tiempo objetivo: a la mierda. Hace tiempo que se que no lo voy a alcanzar. Pero vamos a acabar dignamente y sin pararse. Aunque sea a un ritmo más suave.
Comienza la subida final y vamos pasando a gente, que va más chunga que yo. Ostras, paso al primer integrante de mi grupo de referencia. Pues si que vas chungo. Se le ve. Kilómetro 19 subida fuerte. Llegamos a Baza. Esto si que duele. Medio kilómetro de entrada a Baza jodido de verdad. Y no es que fuesemos finos del todo. Me alcanza el primer integrante del grupo y decidimos, sin hablarlo, casi por conveniencia mutua,
seguirnos y apoyarnos. Tira de mi y me ayuda a seguir y no hundirme. Esto es lo mejor de todo esto. La solidaridad de la peña. Juntos seguimos el recorrido. Ambos solemos hacer tiempos similares y el calor nos ha pasado factura. Bueno, a todo el mundo. Dentro de Baza siguen habiendo repechos fuertes. Esta vez ha sido a mi compañero de batalla quien se ha quedado. Esta vez bajo el ritmo y tiro yo de él. Devolvemos el favor y seguimos juntos. Saludos y gente saludando. Kilómetro 20. vamos hablando y se hace menos pesado. Además estamos dentro del pueblo y buscamos las sombras. Llegamos a la recta final. Subida. Vamos quemados pero vamos tirando. Mi compañero tira más. Se nota que me quiere ganar. Pero tiro detrás. No te va a ser fácil. Le dejaré ganarme, pues ha tirado de mí y me ha ayudado, pero entraremos a la par. Vamos quemados pero tirando. Flaquea un poco pero le ayudo. Solidaridad ante todo. Alcanzamos a un doblado que intenta pasarnos. Ah, eso si que no. A este no le dejo. Entro segundo del minigrupo apretando. Llegada a meta. Por fin. Ha sido duro. Apretón de manos y saludos de rigor. Se ha conseguido el objetivo parcialmente. Llegar. El tiempo: lo de menos. Un poco más de 2 horas. Hay que mejorar, que estamos muy chungos.
Eran dos chicas, jejeje.